Una gran pregunta recurrente de los padres es saber qué puedes hacer para proteger a tus hijos en internet, pues las generaciones actuales se caracterizan por estar interconectadas a un nivel que podía parecer ciencia ficción décadas atrás. Los niños de hoy demuestran ser mucho más ávidos en el manejo de los dispositivos móviles que la mayoría de los adultos, lo cual abre una amplia ventana a la información y al conocimiento a la que sus progenitores no tuvieron acceso, pero también a muchos peligros que acechan a en la red y por ello es básico que sean conscientes de los mismos y colaborar proactivamente en su educación para un uso responsable.

Qué puedes hacer para proteger a tus hijos de internet, guía práctica

La primera base fundamental para proteger a tus hijos de los peligros de Internet pasa ineludiblemente por una buena educación que debe ser infundada desde el conocimiento, no desde el miedo.

El primer paso para fundamentar esta base consiste en una educación temprana y al mismo tiempo, de igual forma que la tecnología avanza y se renueva cada año también tenemos que reciclar lo aprendido en materia de seguridad, pues las amenazas en Internet, así como los fraudes y los ciberdelitos también van adquiriendo nuevos métodos y formatos sobre los que debemos mantenernos actualizados y estas son algunas claves para facilitar el trabajo en línea.

Instalar el  control parental

Este es uno de los requisitos básicos que debemos cumplir para proteger a nuestros hijos en internet, bloqueando por defecto los lugares peligrosos en una lista negra. Está lista puede ir reduciéndose en la medida que los niños crezcan y vayan alcanzando la madurez demostrando responsabilidad en su comportamiento.

El control parental puede aplicarse instalando un programa específico para tal propósito o una aplicación en dispositivos móviles. En el mercado podemos encontrar una amplia variedad de programas para suplir todas las necesidades requeridas en el bloqueo de sitios en cualquier móvil, PC o tablet. No obstante, tanto las plataformas móviles como de escritorio incluyen opciones nativas de control parental que podemos usar libremente sin tener que instalar ningún programa.

Control parental en Windows

Las últimas versiones de Windows incluyen una suite de seguridad familiar integrada que habilita funciones de control parental, pudiendo ajustar distintos parámetros de seguridad cómo las aplicaciones y programas que los niños pueden ejecutar, así como bloquear la instalación o desinstalación de aplicaciones y controlar el tiempo que pasan utilizando determinados programas.

Las versiones más antiguas como Windows Vista y Windows 7, también podrán utilizar la suite de seguridad familiar instalándola como un paquete adicional de Windows essentials.

IOS y MacOS

A partir de la versión de Mac OS X 10.4 Tiger, Apple también ha implementado controles parentales específicos muy similares a los proporcionados por Microsoft en Windows  que también permiten limitar el tiempo de uso del ordenador o la permanencia en ciertas aplicaciones y páginas.

En iOS también existe la posibilidad de bloquear la instalación y desinstalación en  los dispositivos de Apple e inhabilitar el uso de determinadas funciones y servicios, como por ejemplo, la cámara de fotos, la grabación de vídeo, etcétera, además de establecer parámetros precisos sobre control parental. No obstante, el proceso no es tan intuitivo como en Mac OS y se deberá ejecutar la configuración de cada aplicación individualmente para establecer las restricciones.

Control parental en Android

Al contrario que en iOS, Android no incorpora un módulo de funciones para el control parental. No obstante, en la Play Store existen multitud de aplicaciones destinadas a este propósito.

Control parental en Windows Phone

Windows Phone es quizás la plataforma más limitada en cuanto a bloqueos y restricciones enfocadas al control parental. Pues actualmente tan solo permite restringir la descarga e instalación de aplicaciones y juegos. Por otro lado, las aplicaciones destinadas a este propósito en esta plataforma son mucho más reducidas que en Android, por lo que en ese caso los padres cuentan con menor margen de actuación respecto a las opciones nativas y deberán agudizar más el ingenio para determinar la mejor opción en cada caso.

Concienciación sobre la personalidad en internet, nada es lo que parece

Otro de los pilares fundamentales en la educación de los hijos enfocado al uso práctico de la red consiste principalmente en la concienciación, pues deben saber que en Internet nada es lo que parece y que la interacción con una niña de 10 años en realidad podría ser un con hombre de 60.

Hay que concienciar a los más pequeños sobre la ingeniería social, es decir, como una persona puede aparentar ser lo que no es amparándose en el anonimato de la red. Por otro lado, hay que  inducirles a tener sentido común y no hacer nada que no harían en la vida real o que supieran que sus padres desaprobarían por defecto. Por ejemplo, si en la vida real no te acercarías para hablar con un extraño y contarle cosas personales de tu vida, en Internet tampoco.

En Internet todo permanece

Otra de las cuestiones importantes a la hora de abordar la seguridad en Internet con los más pequeños, pasa de inevitablemente por explicar que en internet todo es permanente y por lo tanto, lo que se muestra y lo que se escribe, puede permanecer en el lugar toda la vida. Un hecho que por lo tanto hace necesario aplicar la responsabilidad, lógica y sentido común en todos los espacios destinados a la interacción online.

Redes sociales, un mundo aparte

Uno de los puntos más críticos o conflictivos donde se centran la mayor parte de amenazas en la red destinada a los menores suelen focalizarse principalmente en las redes sociales y por lo tanto, resulta un aspecto que debemos controlar y monitorizar a menudo. Una de las formas de asegurar el uso de redes sociales seguro es inculcarle a nuestros hijos a no aceptar a personas desconocidas y mucho menos hacerles partícipes de su vida personal, pues a través de las redes sociales se pueden obtener datos, ubicaciones y rutinas ( entre otras cosas)  que pueden ser utilizada por los atacantes. De hecho, en muchos casos de robo los ladrones sabían de antemano que no habría nadie en casa tras la recopilación de información a través de los diferentes medios sociales que usaban sus propietarios.

Control vs Espionaje

No podríamos hablar de seguridad infantil en las redes sin mencionar ineludiblemente este controvertido aspecto, pues control no significa espionaje. Obviamente es necesario ejercer un control sobre el contenido al que pueden acceder los menores en Internet como tutores legales y adultos responsables. No obstante, si queremos establecer una relación de confianza con ellos el control no debe convertirse en espionaje y para algunos padres la línea que separa ambos conceptos puede resultar muy fina.

Ejercer un control pasa por limitar el acceso a ciertos contenidos, funciones o aplicaciones o limitar el tiempo que los menores pasan conectados. Sin embargo, las acciones o los intentos por ejercer un mayor control de la actividad de los más pequeños en la red en muchos casos se termina convirtiendo en espionaje. Esto sucede cuando se instala en el dispositivo o en el ordenador un software espía como un keylogger para revisar sus conversaciones privadas y examinar cada palabra y cada coma que escriban sus hijos en la red.

Aplicando todas las recomendaciones anteriores y realizando un control adecuado sobre su actividad en línea no es necesario espiar a vuestros hijos ni vulnerar su intimidad si queremos establecer una buena relación basada en la confianza y la atribución de ciertos derechos y responsabilidades que se basen en el sentido común con criterio propio.